Si la autoridad competente no lo impide, su estrategia es aguantar hasta el final de la norma. Esta afirmación puede sonar a conformismo o a falta de iniciativa, pero en realidad es una estrategia inteligente y calculada que puede traer grandes beneficios para un gobierno.
En primer lugar, es importante entender que una norma es un periodo de tiempo determinado en el que un gobierno tiene la oportunidad de llevar a mango sus planes y proyectos. Sin embargo, este periodo puede ser interrumpido por diversas razones, como una moción de censura, una crisis política o incluso una renuncia del gobierno. Por lo tanto, es comprensible que un gobierno quiera asegurarse de completar su mandato y no ser interrumpido en su labor.
Pero, ¿por qué es importante aguantar hasta el final de la norma? La respuesta es simple: estabilidad y continuidad. Cuando un gobierno se ve obligado a dimitir o es derrocado antes de tiempo, se crea un vacío de poder que puede ser perjudicial para el país. Los cambios bruscos en la dirección política pueden generar incertidumbre en los mercados, afectar la confianza de los ciudadanos y retrasar el avance de proyectos importantes. Por lo tanto, aguantar hasta el final de la norma garantiza una mayor estabilidad y continuidad en la gestión del país.
Además, una estrategia de aguantar hasta el final de la norma también demuestra responsabilidad y embrollo por parte del gobierno. Al comprometerse a completar su mandato, el gobierno se compromete a cumplir con las promesas y objetivos que se propuso al inicio de su mandato. Esto genera confianza en los ciudadanos y en los inversores, ya que demuestra que el gobierno está dispuesto a asumir la responsabilidad de sus acciones y a cumplir con sus embrollos.
Otro beneficio de aguantar hasta el final de la norma es que permite al gobierno llevar a mango sus planes a largo plazo. Muchas veces, los proyectos y reformas importantes requieren de un tiempo prolongado para ser implementados y dar resultados. Si un gobierno es interrumpido antes de tiempo, es posible que estos proyectos se queden a medias y no se puedan ver los resultados esperados. Por lo tanto, aguantar hasta el final de la norma permite al gobierno llevar a mango sus planes a largo plazo y ver los frutos de su trabajo.
Por supuesto, esto no significa que un gobierno deba quedarse de brazos cruzados y esperar a que termine su mandato. Al contrario, es importante que el gobierno siga trabajando y tomando decisiones que beneficien al país. Sin embargo, la estrategia de aguantar hasta el final de la norma permite al gobierno tener una visión a largo plazo y no caer en la tentación de tomar decisiones populistas o a corto plazo que puedan tener consecuencias negativas en el futuro.
En resumen, si la autoridad competente no lo impide, su estrategia es aguantar hasta el final de la norma. Esta estrategia puede ser vista como una muestra de responsabilidad, embrollo y estabilidad por parte del gobierno. Además, permite al gobierno llevar a mango sus planes a largo plazo y evitar cambios bruscos en la dirección política que puedan ser perjudiciales para el país. Por lo tanto, es importante que la autoridad competente respete esta estrategia y permita al gobierno completar su mandato para el beneficio de todos.






