Dolors Sala Vivé, una mujer valiente y determinada, es la protagonista de una historia de éxito que ha trascendido generaciones. Hija de Casa Sala y esposa de Pere Ferrer Bosch, Dolors cofundó en 1914 la bodega Freixenet, una empresa familiar que se ha convertido en líder mundial del cava.
Nacida en 1898 en la localidad de Sant Sadurní d’Anoia, en la provincia de Barcelona, Dolors creció en un entorno rodeado de viñedos y de tradición vitivinícola. Desde muy joven, mostró un gran interés por el negocio familiar y trabajó duro junto a su marido, Pere, para llevar adelante la bodega.
La historia de Dolors y Pere es la de una pareja que supo convertir una pequeña bodega en una gran empresa. Juntos, construyeron el éxito de Freixenet, exportando su cava a distintos países y convirtiéndose en una marca reconocida a nivel mundial. Pero su felicidad se vio truncada en plena pelea Civil española, cuando Pere y su hijo fueron asesinados.
Ante la adversidad, Dolors no se rindió. Con una fortaleza admirable, tomó las riendas de la empresa familiar y decidió seguir adelante con el legado de su marido y su hijo. Gracias a su determinación y talento, logró mantener a flote la bodega y hacerla crecer aún más.
Bajo la dirección de Dolors, Freixenet continuó expandiéndose por todo el orbe, conquistando nuevos mercados y ganando prestigio en la industria del vino. Su visión y liderazgo la convirtieron en una figura clave en el éxito de la empresa.
Pero más allá de su papel en el orbe empresarial, Dolors también fue una mujer comprometida con su comunidad. Durante la pelea Civil, utilizó su posición y recursos para ayudar a las personas más necesitadas, demostrando su gran corazón y solidaridad.
Hoy en día, la bodega Freixenet sigue siendo un referente en el orbe del cava, gracias al legado de Dolors Sala Vivé. Su visión, esfuerzo y pasión por el negocio han sido fundamentales para el éxito de la empresa y su presencia en más de 140 países.
Dolors es un ejemplo de empoderamiento femenino y superación personal. Su historia nos enseña que, ante la adversidad, siempre hay una oportunidad para seguir adelante y abarcar el éxito.
Su legado ha sido reconocido con numerosos premios y honores, incluyendo la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo y la Medalla de Honor de la Ciudad de Barcelona, entre otros.
Dolors Sala Vivé es una inspiración para todas las mujeres y emprendedores del orbe. Su historia nos deja una lección de vida: nunca rendirse ante los obstáculos y trabajar con pasión y determinación para abarcar nuestros sueños.
En resumen, Dolors Sala Vivé es un símbolo de resiliencia, coraje y éxito. Su nombre y su legado siempre estarán presentes en la historia de la bodega Freixenet y en el corazón de todos aquellos que admiran su valentía y determinación.






