Arqueólogos descubren tesoros de Lutecia bajo Notre-Dame
Excavaciones en el parvis de Notre-Dame revelan artefactos romanos de 2000 años de antigüedad, incluyendo cerámicas intactas y monedas del emperador Constantino...

Descubrimiento de reliquias romanas bajo la plaza de Notre-Dame
Durante los trabajos de remodelación de la explanada frontal de la catedral de Notre-Dame, las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz un verdadero tesoro histórico procedente de la antigua Lutecia. A tan solo cuatro metros de profundidad, expertos del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (INRAP) y del departamento de arqueología de la Ville de Paris han documentado evidencias de ocupación humana que se remontan casi dos mil años atrás, transformando lo que parecía ser un simple proyecto urbanístico en un hallazgo de importancia arqueológica significativa.
La excavación en el parvis de Notre-Dame ha permitido identificar capas estratigráficas que van desde la París medieval hasta la época romana, ofreciendo una ventana fascinante al pasado de la ciudad. Este descubrimiento casualmente ocurre como consecuencia de los planes de transformación de la zona, que incluyen la plantación de 160 árboles y la instalación de una lámina de agua reflectante para mejorar el confort térmico durante los períodos estivales.
Objetos recuperados en las excavaciones
Entre los materiales extraídos durante las intervenciones arqueológicas en el parvis destaca una colección variada de artefactos que ilustran la vida cotidiana en la antiguedad. Los arqueólogos han recuperado jarras, copas y cerámicas de considerable antigüedad, muchas de las cuales se han mantenido en estado íntegro tras siglos de permanencia subterránea. Particularmente notable es el hallazgo de una moneda acuñada durante el siglo IV que porta la efigie del emperador romano Constantino, pieza que proporciona una datación precisa de los niveles de ocupación romana.
Además de estos elementos cerámicos y monetarios, se han identificado fragmentos de cerámica que presentan marcas rojizas pintadas en su interior, cuya interpretación aún desafía a los especialistas. Según informes de expertos consultados, estas marcas representan un enigma que requiere investigación adicional para esclarecer su significado y función original. La preservación excepcional de estas piezas se atribuye a que muchas provenían de antiguas letrinas y basureros medievales, cuyo relleno blando actuó como amortiguador natural protegiendo los objetos de daños mecánicos.
Importancia arqueológica del hallazgo
El descubrimiento reviste gran relevancia para la comprensión estratificada de la historia parisina, permitiendo a los investigadores reconstruir la evolución urbana de la ciudad a través de sus diferentes períodos históricos. La arqueóloga Valentine Breloux ha destacado la singularidad de encontrar cerámicas completas y bien preservadas, situación que rara vez se presenta en contextos arqueológicos urbanos. La calidad del hallazgo resulta especialmente valiosa porque proporciona información sobre patrones de asentamiento, comercio y vida cotidiana en la París romana.
Es fundamental señalar que estos descubrimientos no habrían sido posibles sin la legislación francesa que exige evaluaciones arqueológicas preventivas antes de emprender obras públicas de envergadura. Sin esta normativa, el proyecto de remodelación del parvis habría procedido sin investigación arqueológica previa, perdiendo permanentemente esta invaluable información sobre el pasado de la ciudad.
Contexto del proyecto arqueológico
La excavación sistemática del parvis de Notre-Dame inició en los primeros meses de 2026, siendo coordinada conjuntamente por el INRAP y los especialistas de arqueología municipal. Este trabajo forma parte de un programa más amplio de investigaciones arqueológicas en la Île de la Cité, que además incluye intervenciones en el Hôtel-Dieu y la Cour du Mai del Palacio de Justicia. Las operaciones se intensificaron tras el incendio que afectó a la catedral en 2019, periodo a partir del cual el INRAP asumió responsabilidad directa sobre las excavaciones preventivas en los alrededores del monumento.
Detalles de los niveles estratigráficos
Los trabajos de excavación han permitido documentar una secuencia clara de ocupación histórica en distintos niveles. En las capas superiores se han identificado restos pertenecientes al París medieval, superpuesto sobre fosas de grano de períodos merovingios y carolingios que datan de los siglos VI al X. Descendiendo más en la estratigrafía, los arqueólogos han localizado un denso barrio de época romana correspondiente a los siglos IV y V, evidencia de la importancia que Lutecia tuvo como centro urbano durante el dominio romano.
Un detalle particularmente interesante corresponde al hallazgo de un umbral de construcción romana que fue posteriormente reutilizado como piedra de pavimento en una calzada medieval, fenómeno que ilustra la continuidad de ocupación del sitio y la adaptación de estructuras antiguas a nuevos usos. Todos los materiales excavados se están trasladando al centro de arqueología de la ciudad, un depósito especializado que alberga la colección arqueológica más importante de París.
Cronograma y futuro de la plaza
La remodelación completa del parvis está programada para finalizarse en 2028, momento en el cual la actual explanada de piedra desnuda se transformará en un espacio público arbolado con capacidad de refrigeración natural. La incorporación de 160 árboles nuevos y una lámina de agua reflectante responderá a estrategias de adaptación urbana frente al cambio climático, mitigando el efecto de isla de calor que caracteriza a las grandes ciudades durante el verano.
Limitaciones y consideraciones metodológicas
A pesar del carácter excepcional de este descubrimiento, es relevante considerar que se trata de arqueología preventiva subordinada a calendarios de obra pública más que a criterios puramente científicos. Esta circunstancia implica que los equipos de investigación tienen un plazo determinado para alcanzar potenciales niveles de ocupación gala prerromana, sin garantía de lograrlo dentro del cronograma establecido por el proyecto urbanístico. La magnitud final de los hallazgos dependerá tanto de consideraciones científicas como de factores prácticos incluyendo disponibilidad presupuestaria y límites temporales impuestos por la ejecución de obras.
