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Jadav Payeng: El activista que creó un bosque de 550 hectáreas

Jadav Payeng plantó árboles durante décadas en India transformando una zona erosionada en un bosque gigantesco con vida silvestre. Descubre su historia inspirad...

Jadav Payeng: El activista que creó un bosque de 550 hectáreas
Imagen: xataka.com. Uso informativo; los derechos pertenecen a su titular.

La historia del hombre que transformó un desierto en bosque

Un bosque plantado por un hombre durante más de cuatro décadas se ha convertido en una de las historias más inspiradoras del activismo ambiental moderno. Jadav "Molai" Payeng, un activista indio, dedicó su vida a reforestar una zona erosionada mediante la plantación diaria de árboles, logrando crear un ecosistema de más de 550 hectáreas en el estado de Assam. Su tenacidad y compromiso con el medio ambiente lo llevaron a recibir el Padma Shri en 2015, uno de los máximos reconocimientos civiles en India, y ganarse el apodo de "el Hombre Bosque de la India".

El comienzo de una misión: la catástrofe de 1979

El punto de partida de esta extraordinaria iniciativa se remonta a 1979, cuando Jadav Payeng tenía apenas 16 años de edad. Ese año, el río Brahmaputra se desbordó durante un monzón devastador, arrastrando consigo troncos y cientos de serpientes hasta un banco de arena desértico situado cerca de Kokilamukh, en el distrito de Jorhat. Cuando las aguas bajaron, aquella zona quedó completamente árida, sin vegetación ni sombra alguna. Las serpientes arrastradas por la riada murieron debido al calor extremo, según reportes del Times of India.

Este escenario desolador conmovió profundamente al joven Payeng, quien decidió actuar. Buscó asesoramiento sobre qué especies podrían prosperar en esa región hostil para iniciar un proceso de reforestación que eventualmente proporcionaría sombra, frenaría la erosión y evitaría la desertización avanzada. Las autoridades locales le informaron que el bambú era prácticamente el único cultivo viable en esas condiciones, proporcionándole tan solo veinte plantitas para comenzar su tarea.

Primeros pasos en la reforestación

Cultivar esas primeras plantas resultó extremadamente difícil, pero Payeng no se desalentó. Persistió en su empeño y comenzó a recolectar y plantar otras especies forestales, como la ceiba y diversos árboles frutales, expandiendo gradualmente la diversidad vegetal del terreno. Su enfoque inicial combinaba perseverancia con experimentación, probando diferentes especies para determinar cuáles se adaptaban mejor a las condiciones del banco de arena erosionado.

El desafío de la erosión en Majuli

La región donde Payeng llevó a cabo su labor es particularmente vulnerable a los procesos erosivos. Majuli, con aproximadamente 880 kilómetros cuadrados, constituye la isla fluvial más grande del mundo, flanqueada por el río Subansiri al norte y el Brahmaputra al sur. A pesar de estar completamente rodeada de agua, esta región ha experimentado una pérdida progresiva de superficie durante las últimas décadas debido a la acción erosiva de los ríos. El bosque que Payeng cultivó durante décadas sufre el mismo problema de degradación causada por la erosión fluvial.

Paralelamente a los esfuerzos individuales de Payeng, las autoridades gubernamentales iniciaron su propio programa de reforestación en 1980, planificando la plantación de 200 hectáreas en un banco de arena adyacente. Sin embargo, esta iniciativa oficial tuvo corta duración: para 1983, las autoridades habían suspendido completamente los trabajos. Mientras la administración abandonaba su proyecto, Payeng continuó solitariamente con su misión de reforestación.

Transformación de un desierto en selva tropical

Tras décadas de esfuerzo ininterrumpido, los árboles que Payeng plantó finalmente echaron raíces y comenzaron a prosperar. En la actualidad, su bosque ocupa más de 550 hectáreas, de las cuales aproximadamente 300 corresponden a bambú, mientras que el resto alberga una variedad notable de especies arbóreas: arjunas, flamboyanes, algodoneros rojos y múltiples árboles frutales y maderables. Para dimensionar la magnitud de este logro, la extensión del bosque equivale a más de cuatro veces el tamaño del Parque del Retiro de Madrid y aproximadamente 1,5 veces Central Park de Nueva York.

La diversidad no se limita a la flora. El ecosistema creado por Payeng alberga una población significativa de fauna silvestre que incluye tigres de Bengala, rinocerontes indios, ciervos de múltiples especies, conejos salvajes, primates diversos y un amplio espectro de avifauna. Esta riqueza biológica demuestra que un bosque plantado por un hombre puede alcanzar niveles de complejidad ecológica comparables a los de formaciones naturales.

La vida actual de Jadav Payeng

Hoy, Jadav Payeng supera los 60 años de edad y continúa viviendo en una cabaña simple ubicada en las proximidades del bosque que creó, compartiendo su vivienda con su familia. Mantiene ingresos mediante la venta de leche proveniente de su ganadería local, lo que le permite subsistir de forma modesta mientras dedica gran parte de su tiempo al mantenimiento y expansión forestal. Su objetivo permanente es extender el bosque hacia zonas adyacentes, ampliando su impacto ecológico. Según sus propias declaraciones, continuará plantando árboles cada día hasta el final de su existencia, reflejando una dedicación absoluta a su causa ambiental.

El descubrimiento oficial del bosque

A pesar de trabajar durante casi tres décadas en relativo anonimato, el bosque plantado por Payeng no fue formalmente reconocido por las autoridades administrativas hasta 2008. El catalizador de este descubrimiento fue, sorprendentemente, una manada de elefantes: aproximadamente cien ejemplares se internaron en el bosque ese año, lo que alertó a las administraciones locales sobre la existencia de aquella plantación. Esta incursión llevó a las autoridades a investigar y documentar oficialmente lo que Payeng había logrado de manera independiente durante décadas.

Desde ese descubrimiento oficial, los elefantes se han convertido en visitantes regulares y asiduos del bosque, retornando año tras año. Notablemente, varias crías de elefante han nacido dentro del ecosistema creado por Payeng, indicando que la zona proporciona condiciones de habitabilidad óptimas para esta especie en peligro.

Validación científica del logro ambiental

Investigaciones científicas posteriores han validado la importancia ecológica del bosque plantado por Payeng. Análisis comparativos demuestran que la diversidad de plantas y la capacidad de almacenamiento de carbono en esta formación artificial se asemejan significativamente a las características de bosques naturales de edad comparable. Estudios especializados sugieren que plantaciones mixtas de este tipo representan una solución prometedora para mitigar inundaciones y combatir procesos erosivos en regiones vulnerables.

Sin embargo, la amenaza de la erosión fluvial persiste activamente en la región de Majuli y sus alrededores. Por consiguiente, tanto Payeng como las autoridades ambientales indias enfrentan desafíos continuos en la protección y expansión de estos territorios reforestados, requiriendo esfuerzos coordinados para garantizar la sustentabilidad a largo plazo de estos ecosistemas frágiles pero vitales.

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