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La Alberca: jamón ibérico y patrimonio

Descubre La Alberca, pueblo de Salamanca reconocido por National Geographic. Historia, jamón ibérico de calidad y tradiciones.

La Alberca: jamón ibérico y patrimonio
Fuente: xataka.com/magnet/salamanca-esconde-pueblo-declarado-interes-national-geographic-algo-que-su-belleza-tener-mejor-jamon-iberico

Un pueblo con historia protegida

En el corazón de la provincia de Salamanca se encuentra La Alberca, un municipio que combina tradición, patrimonio cultural y excelencia gastronómica. Este pueblecito de apenas mil habitantes ubicado en la sierra salmantina fue reconocido por National Geographic como el destino ideal para degustar jamón ibérico de primera calidad, una distinción que va más allá de su indudable belleza arquitectónica. El jamón ibérico de la región ha consolidado su reputación internacional gracias a condiciones climáticas excepcionales y siglos de maestría artesanal.

El 6 de septiembre de 1940, el Boletín Oficial del Estado publicó un decreto sin precedentes en su época. Durante la posguerra española, cuando el país se reconstruía lentamente, las autoridades decidieron proteger este pequeño pueblo serrano. El motivo oficial emanaba de los deseos de artistas nacionales e internacionales que veían en La Alberca un "fiel guardador de la belleza de su caserío, que tantas obras maestras ha sugerido". Ese mismo día, La Alberca se convirtió en el primer municipio de España declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional, un precedente que posteriormente abriría el camino para la protección de más de 500 núcleos urbanos en toda la península.

Arquitectura medieval y encanto serrano

La belleza arquitectónica de La Alberca no surge por casualidad. Sobre una base de roca granítica que recuerda a antiguas fortalezas, se alzan viviendas de una o dos alturas construidas con adobe y madera. Este sistema constructivo genera un entramado que evoca el arte mudéjar, con calles medievales prácticamente intactas, balcones rebosantes de flores y una Plaza Mayor que ha escapado de los estragos de conflictos históricos. El ejemplo más representativo lo constituye la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, templo del siglo XVIII diseñado por Manuel de Lara Churriguera, sobrino de los arquitectos que diseñaron la Catedral Nueva y la Plaza Mayor de la capital salmantina.

El nombre del pueblo tiene origen árabe: Al-Bereka significa "el estanque". Ubicado a mil metros de altitud en el Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, a 75 kilómetros al suroeste de la capital, La Alberca alberga aproximadamente 1.034 habitantes según datos del Instituto Nacional de Estadística de 2025. Curiosamente, el número de plazas de alojamiento turístico supera ya a la población censada, reflejo de creciente interés internacional por el destino.

Tradiciones únicas del pueblo

La vida en La Alberca está impregnada de costumbres ancestrales que definen su identidad. Una tradición singular ocurre cada 13 de junio, festividad de San Antonio de Padua, cuando el pueblo bendice un cerdo y lo deja suelto por las calles durante siete meses. El animal lleva una campanilla al cuello y es alimentado por los vecinos durante este período. El 17 de enero, día de San Antón, el cerdo se rifa ante las puertas de la iglesia, beneficiando a la cofradía local. Una escultura de granito honra esta costumbre en la plaza central. Los historiadores atribuyen el origen de esta tradición a conversos del siglo XVI, quienes utilizaban el cerdo como demostración pública de fe cristiana para evitar sospechas inquisitoriales.

Otra institución en la provincia son las turroneras, con estatua propia en el mercado de Salamanca capital, anunciando informalmente la llegada de la Navidad. Además, cada cierto tiempo celebran La Loa, un auto sacramental de origen medieval que mezcla sátira popular con contenido religioso, representando las raíces folclóricas profundas de la comunidad. En noviembre recuperan la Calbochada, festividad que reúne castañas asadas en la plaza con abundante tradición serrana.

Jamón ibérico de reconocida calidad

Aunque La Alberca no realiza producción industrial de jamones en gran escala, funciona como escaparate representativo del jamón ibérico salmantino. El jamón protagonista cuenta con la Denominación de Origen Guijuelo, la más antigua y con mayor volumen de producción de las cuatro denominaciones de origen protegidas para jamón ibérico en España. Esta distinción refleja siglos de tradición y excelencia en la elaboración de este producto emblemático.

Guijuelo, situado a 1.050 metros de altitud con temperaturas medias de 12 grados Celsius hasta bien entrada la primavera, posee un microclima excepcional. Esta característica natural permite una conservación prolongada sin necesidad de refrigeración artificial, posibilitando el salado del jamón de manera natural hasta marzo, proceso que en otras regiones requiere instalaciones frigoríficas industriales. El frío natural realiza funciones que en otras naves demanda equipamiento especializado.

La Denominación de Origen Guijuelo

La estructura de la Denominación de Origen Guijuelo presenta carácter supraautonómico: abarca las dehesas de Andalucía, Extremadura, Castilla y León y Castilla-La Mancha para la cría del cerdo ibérico, aunque el proceso de elaboración queda limitado a 78 municipios salmantinos. La Alberca forma parte de este territorio delimitado, ubicada en el corazón de la Sierra de Francia que identifica una de las comarcas de la denominación.

En la región operan más de doscientas industrias dedicadas a la producción de jamón ibérico, distribuidas entre municipios como Guijuelo, Ledrada, Sotoserrano, Miranda del Castañar, Béjar, Candelario, Frádes de la Sierra y Tamames. Los requisitos de esta denominación establecen ganado de raza ibérica pura o cruces con mínimo 75 por ciento de sangre ibérica con Duroc-Jersey. Las piezas deben pesar como mínimo 4,5 kilogramos en jamones y 3,5 kilogramos en paletas, con forma alargada y estilizada, conservando la pezuña original de color negro.

Proyección internacional del jamón salmantino

Los jamones producidos en La Alberca y la región se exportan a catorce países de la Unión Europea, siendo Francia el principal destino. Además de mercados europeos, el jamón ibérico salmantino llega a Reino Unido, Corea, Japón y México. Francia constituye el mejor cliente del jamón salmantino, relación comercial que ha generado incluso la denominación de jambon de Bayonne, producto que sin la materia prima española no existiría.

Belleza natural y rutas turísticas

La Alberca pertenece a la red oficial de los Pueblos más Bonitos de España, reconocimiento que complementa su estatus como patrimonio histórico. El Valle de Las Batuecas, accesible desde el pueblo, concentra un monasterio carmelita, pinturas rupestres del Canchal de las Cabras Pintadas y un silencio prácticamente absoluto. La ruta hacia el Pico Hastiala, el punto más elevado de la zona que supera los 1.700 metros de altitud, ofrece vistas extraordinarias. En días de climatología despejada es posible divisar los Picos de Europa desde la cumbre.

La combinación de patrimonio histórico-artístico, tradiciones ancestrales, microclima excepcional y producción de jamón ibérico de calidad explica por qué National Geographic ha destacado a La Alberca como destino privilegiado. Aunque el reconocimiento internacional genera desafíos relacionados con la masificación turística, el pueblo mantiene su esencia y representa una oportunidad única para experimentar España en su expresión más auténtica, gastronómica y cultural.

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