Suiza domina los Alpes con infraestructura subterránea
Descubre cómo Suiza transformó sus montañas en infraestructura subterránea con 1.852 túneles. El Gotardo y estrategia ferroviaria innovadora.

Los Alpes como desafío geográfico para la infraestructura subterránea
La infraestructura subterránea se ha convertido en la solución más efectiva para que Suiza supere uno de sus mayores obstáculos naturales: los Alpes. Ocupando aproximadamente el 60% del territorio nacional, estas montañas han representado históricamente un desafío significativo para conectar ciudades, valles y regiones situadas a ambos lados de la cordillera. Durante generaciones, los ingenieros suizos enfrentaron la decisión de construir carreteras y vías férreas en superficie, lidiando con pendientes pronunciadas, curvas cerradas y pasos elevados. Sin embargo, gradualmente optaron por una alternativa más práctica: excavar a través de la roca mediante infraestructura subterránea. Con el tiempo, este enfoque dejó de ser una excepción para convertirse en parte integral de cómo el país planifica y desarrolla su sistema de transportes.
La importancia estratégica de Suiza en el contexto europeo amplificó la necesidad de esta infraestructura subterránea. El país ocupa una posición geográfica crucial en las conexiones norte-sur del continente, funcionando como enlace fundamental entre los puertos del mar del Norte y el norte de Italia, incluyendo Génova. Los pasos alpinos suizos no solo facilitaban las conexiones internas, sino que también debían permitir el flujo de tráfico continental significativo. El desafío evolucionó de simplemente mejorar la conectividad interna a evitar que las montañas se convirtieran en un cuello de botella para uno de los principales ejes de transporte europeos.
Magnitud de la red de túneles en Suiza
Las cifras demuestran hasta qué punto la infraestructura subterránea se ha generalizado en Suiza. La Swiss Tunnelling Society registra la existencia de 1.852 túneles construidos en el país, con una longitud acumulada de 2.544 kilómetros. Esta red incluye túneles de carretera, ferroviarios, hidroeléctricos y de otras categorías. Aunque Suiza no es única frente a estos desafíos geográficos, su enfoque es particularmente exhaustivo. Las islas Feroe cuentan con más de veinte túneles, varios de ellos submarinos, mientras que Noruega alberga el Lærdal, un túnel de carretera de 24,5 kilómetros que ostenta el título de más largo del mundo.
Historia de la infraestructura subterránea ferroviaria suiza
La relación de Suiza con la infraestructura subterránea tiene raíces profundas. En 1882, entró en servicio el primer túnel ferroviario del Gotardo, una obra de 15 kilómetros de doble vía que conectó Göschenen al norte con Airolo al sur. Durante los más de 130 años que precedieron la apertura del nuevo túnel de base en 2016, esta línea jugó un papel destacado en el transporte europeo de pasajeros y mercancías. El contraste entre ambas obras ilustra cómo una necesidad resuelta con tecnología del siglo XIX evolucionó hacia proyectos significativamente más ambiciosos.
La transformación hacia túneles de base
La transformación no consistió meramente en perforar túneles más largos, sino en modificar la altura a la que los trenes cruzaban los Alpes. Los túneles de base de Lötschberg, Gotardo y Ceneri llevaron las nuevas líneas ferroviarias a cotas considerablemente más bajas que las rutas históricas, reduciendo sustancialmente pendientes y curvas. Esta estrategia posibilita operaciones más eficientes y facilita que los trenes de mercancías sean más largos y pesados. El principio es sencillo: cuanto menos debe elevarse un tren para atravesar una montaña, menos condiciona el relieve su recorrido completo.
El túnel de base del Gotardo: obra maestra de la ingeniería
El túnel de base del Gotardo representa la culminación de este enfoque ingenieril. Con 57,1 kilómetros de longitud, sigue siendo el túnel ferroviario más largo del mundo, con tramos cubiertos por hasta aproximadamente 2.300 metros de roca. Sin embargo, la magnitud real del proyecto trasciende estos 57 kilómetros principales. Sumando los dos tubos principales, galerías, pozos y pasos auxiliares, se excavaron alrededor de 152 kilómetros de estructuras subterráneas. Esta distinción es crucial para comprender la verdadera dimensión del proyecto y evitar confundir la longitud del túnel principal con el volumen total de infraestructura construida bajo la montaña.
Objetivos ambientales y de transporte sostenible
La inversión en infraestructura subterránea no perseguía únicamente reducir tiempos de viaje. En 1994, los votantes suizos aprobaron la Alpine Initiative, que incorporó a la Constitución el objetivo de trasladar el transporte transalpino de mercancías de la carretera al ferrocarril para proteger la región alpina. La legislación posterior estableció una meta específica: reducir los desplazamientos de vehículos pesados desde los 1,4 millones registrados en 2000 hasta 650.000 anuales, objetivo que debía alcanzarse en 2018. Los túneles forman parte integral de esta estrategia, aunque no actúan aisladamente. Suiza complementa esta infraestructura subterránea con tasas a los camiones según distancia, peso y emisiones, además de destinar recursos financieros específicos para fortalecer el ferrocarril.
Resultados actuales del sistema de transporte transalpino
Los resultados actuales muestran que incluso una infraestructura subterránea de esta escala no elimina completamente el problema. Según datos de 2025, el ferrocarril concentró el 68,6% de las mercancías que atravesaron los Alpes suizos, frente al 70,3% en 2024. Simultáneamente, 959.700 vehículos pesados cruzaron las montañas por carretera, aproximadamente 310.000 más que el objetivo legal establecido. Aunque Suiza ha reducido sustancialmente el número de vehículos pesados respecto a 2000, los Alpes continúan influyendo en el transporte. La diferencia fundamental es que una proporción significativa de esta contienda se desarrolla actualmente bajo tierra, donde la infraestructura subterránea optimiza el flujo y minimiza el impacto ambiental de las operaciones de transporte continental.
